Axel (15) tiene una patineta destartalada, las rodillas y brazos llenos de costras y una obsesión enfermiza por convertirse en pro skater. Cada episodio es un choque entre la realidad: tareas atrasadas, papás gruñones que lo quieren en una oficina con corbata y el caos que él mismo provoca: escaleras suicidas, barandas imposibles, grafitis ilegales y riffs de guitarra a todo volumen. Con sus amigos igual de desadaptados, Axel se lanza a la jungla urbana donde el pavimento es lava y las caídas duelen más que los sermones de Tania y Guillermo, sus padres, que insisten en que “forjarse un futuro” no incluye romperse los dientes contra un bordillo.
¿Podrá Axel demostrar que el skate no es vagancia, sino una forma de vida?